Traje Tradicional Masculino ( Se utiliza para bailar las danzas tradicionales)

CAMISA: Blanca, confeccionada en ao po’i, bordada en blanco en el pecho, puño y cuello.

PANTALÓN: Recto, de color negro.

FAJA: De seda o lana negra con flecos en los extremos. En la actualidad se usa la faja de varios colores, trenzado de algodón que confeccionan los indígenas.

PAÑUELO: En color blanco o negro anudado al cuello.

SOMBRERO: Piri con cinta negra.

PONCHO: De 60 listas.

Traje Tradicional Femenino(utilizado para los bailes tradicionales).

TYPÓI: Se confecciona en tela de ao po’i, amplio escote bordado de color negro o rojo, mangas de encaje ju.

FALDA: Amplia, fruncida, larga hasta los tobillos. Lleva en la parte inferior uno o dos volados fruncidos. La tela es suave, liviana, color tenue, preferiblemente blanco.

ENAGUAS: Fruncidas y almidonadas, adornadas con encajes, puntillas que terminan en un moño a un costado. Se acostumbra levantar un poco la falda al danzar, para lucir sus adornos.

PEINADO: Dos trenzas sueltas, llevando un moño en las puntas. Lleva variadas flores.

ACCESORIOS: Oro de aro de tres pendientes con piedras o de filigrana.

Peinetas con incrustaciones de piedras.

Rosario de oro o plata, collares de coral y de filigrana y cadenas de oro.

Mantilla con motivos florales en hilos de colores. Se lleva en el hombro y anudado en el costado.

Música.

La música es una de las expresiones más singulares e identificadoras del Paraguay. La misma apareció como creación del criollo, a mediados del siglo XIX.

La Polca:

Adoptó el nombre de un ritmo europeo, es la forma más típica y tiene sus versiones ligeramente distintas en la Galopa, el Kyre’ÿ y la Canción Paraguaya. Las dos primeras son más rápidas y alegres que la polca convencional y la tercera, un tanto más lenta y melancólica. Otras formas populares constituyen el Purahéi Jahe’o y el Compuesto, que cantan generalmente historias tristes, amorosas o épicas.

La Guarania:

Es la segunda forma más conocida de música paraguaya y la misma fue creada por el gran músico José Asunción Flores en 1925, con un ritmo más lento que expresa admirablemente el carácter melancólico del hombre paraguayo. Cuando esta nueva forma alcanzó un gran éxito, el músico avanzó un poco más en su innovación y creó la guarania sinfónica, cuyos ejemplos son las conocidas piezas Mburicaó y Panambí Verá. Sus composiciones más ambiciosas fueron los poemas sinfónicos como María de la Paz y Ñanderuvusú.

Artesanía en Cuero

Iiniciada igualmente durante la colonia, se expresa en una gran variedad de objetos que abarcan desde los accesorios para montar, hasta muebles, baúles y valijas que lucen los bellos arabescos del repujado como los que se realizan en Carapeguá y otros lugares.

Tallas de Madera.

Los misioneros de la colonia introdujeron la artesanía religiosa, promoviendo el tallado de santos y objetos diversos para el culto. El tallado de santos como San Son, San Judas y San La Muerte se ha difundido mucho, en tanto que las antiguas máscaras indígenas se trasplantaron al culto de los “Kamba Ra’anga” (Figura del Rey Negro), en cada 6 de enero, en Tobatí.

Cerámica.

Alcanzó un gran desarrollo en algunos pueblos como Itá y Tobatí, antiguos asientos de indígenas. Y al igual que otras expresiones artesanales, introdujo nuevas técnicas y formas, como los pesebres, cuyos modelos originales fueron traídos por los evangelizadores cristianos, pero lograron diseños singulares en el Paraguay. Los antiguos ña’ë y otras vasijas adoptaron las asas de modelos españoles y las formas de cerámica se diversificaron en una gran variedad de objetos antropomorfos como las figuras eróticas de Itá, y zoomorfos que sugieren las formas de los más diversos animales.

Cestería.

Cestería.

Realizada especialmente en pueblos como Luque y Limpio, mostró igualmente innovaciones en la utilización de nuevos tintes y diseños, en tanto que trasladó algunas de sus antiguas pautas a nuevos objetos como las pantallas, tejidas al modo mbyá.

 

Historia del Paraguay (Parte 3)

Guerra de la Triple Alianza

Las consecuencias de la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870) fueron funestas, costando la pérdida de dos terceras partes de todos los hombres adultos y gran parte del territorio (incluyendo la que estaba en pacifica disputa con el Imperio de Brasil) La situación creada derivó en un estancamiento económico que se prolongaría durante la siguiente mitad del siglo.

En la Guerra de la Triple Alianza faltó muy poco para que el Paraguay quedara exterminado totalmente. La población que superaba los 1.300.000 habitantes antes de la conflagración, quedó reducida a 200.000 habitantes de los cuales aproximadamente el 10 % eran hombres, en su mayoría niños, ancianos y extranjeros.

La industria y el comercio sufrieron un duro golpe. Los templos y casas particulares fueron saqueados cargándose los barcos brasileños y argentinos ubicados en el puerto de Asunción.

Los primeros hombres que se reintegraron en al post guerra, fueron los ex-combatientes que escaparon con vida de la contienda bélica, los que durante el conflicto permanecieron en el extranjero vinieron con los aliados perteneciendo a la “Legión Paraguaya” y los que estaban estudiando becados en Europa al iniciarse la guerra y no habían podido entrar al país por esta causa.

De la nación floreciente de la época de los López solo quedaron ruinas y escasos sobrevivientes. Destruida la riqueza pública y privada, desaparecidos los organismos jurídicos y culturales, reducida la población a su mínima expresión.

La guerra de la Triple Alianza fue costosa y sangrienta para todos los combatientes especialmente para el Paraguay que perdió más de la mitad de la población. Para 1870 el Paraguay era una tierra de mujeres, niños e inválidos; un país sin hogar y en desesperación.
Asunción hacia 1892.

De los pocos extranjeros que llegaron al Paraguay, casi todos se casaron con paraguayas; éstos eran hombres de 20 a 40 años de edad. Debido a la guerra y a los pocos casamientos, el número de hijos naturales creció en relación a la población total. A pesar de los cambios demográficos y los grandes sacrificios de la mujer paraguaya hubo pocos cambios en su posición o status en la vida paraguaya luego de la guerra. Las campesinas conservaron su rol predominante en la agricultura.

En 1870, Paraguay es un país arruinado que ha perdido gran parte de su población, especialmente la masculina adulta. El país se ve sometido a una ocupación brasileña que dura seis años. Se promulga una nueva Constitución que estará en vigor hasta 1940.[youtube=http://www.youtube.com

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Paraguay

Historia del Paraguay …(Parte 2)

Inicio del período Independiente…

El derrocamiento del poder español, mediante la intimación al Gobernador Velasco ocurrió en la noche del 14 al 15 de mayo de 1811, culminando una conspiración liderada por Pedro Juan Caballero. El destituido gobernador integró aún la primera Junta Provisional, junto al capitán Juan Valeriano Zeballos y el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, hasta que acusado de negociar con los portugueses para defender la monarquía aún al precio de depender del Imperio portugués, Velasco fue expulsado de la Junta.

Después de un período de Consulado (esto es, en el sentido de Cónsul romano como sistema compartido de gobierno) con Francia y Yegros, y posteriormente solo de Francia, la dictadura de éste se inició como resultado del Congreso del 3 de octubre de 1814, que lo nombró dictador supremo de la República. El largo y rígido gobierno de Rodríguez de Francia significó por una parte la férrea defensa de la independencia paraguaya, pero asimismo el encierro del país, que el dictador consideró necesario para cumplir los objetivos que se había propuesto.

Gaspar Rodríguez de Francia en 1816, ante el fortalecimiento del unitarismo en la Ciudad de Buenos Aires, convocó al Congreso, donde sus partidarios consiguieron la declaración de la Dictadura Perpetua y la “autodisolución” (en realidad la “autodisolución” fue instigada por Rodríguez de Francia) del mismo Congreso.

La débil resistencia al estilo de gobierno de Rodríguez de Francia por parte de ciertos sectores, que venía desde la primera etapa, cristalizó en una conspiración comandada por Fulgencio Yegros duramente descabezada luego por el Dictador, con el fusilamiento de sus principales figuras en 1821. A pesar de la dureza de su gobierno, se calcula que no más de 40 personas fueron ejecutadas en casi 30 años de poder omnímodo, en una período en que en las provincias vecinas se desangraron decenas de miles de muertos en guerras fratricidas. En los últimos años de su gobierno dio asilo al caudillo uruguayo José Gervasio Artigas, con quien había mantenido fuertes disputas en el pasado, y le protegió ante la persecución (y amenazas de invasión al país) del caudillo entrerriano Francisco Ramírez, su ex-lugarteniente y entonces perseguidor.

José Gaspar Rodríguez de Francia murió el 20 de septiembre de 1840.

La inserción de Carlos Antonio López en la vida política del país se inició a la muerte de Rodríguez de Francia, cuando fue designado consejero y secretario de Mariano Roque Alonso durante el gobierno de la Comandancia de Armas. Posteriormente, en 1841 es nombrado cónsul del Paraguay (en el mismo sentido que antes Francia y Yegros) En 1844, el Congreso le otorgó poderes de presidente de la República, por diez años.

Carlos Antonio López continuó, aunque con un estilo diferente, abriendo lentamente al país al exterior, la defensa de la independencia paraguaya, amenazada especialmente por la negación del Gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas de reconocer la independencia del país y su insistencia en seguir considerando que la incipiente Argentina tenia derechos sobre la antigua Provincia del Paraguay, heredados del dominio español.

Entre las acciones de progreso del gobierno de López se destaca la creación del primer periódico nacional: El Paraguayo Independiente, de la Flota Mercante y del Ferrocarril; la puesta en marcha de la fundición de Ybycuí, los arsenales nacionales, y la contratación de unos 200 técnicos europeos que aportaron su conocimiento y su trabajo para la modernización de la capital y del país. La educación y la cultura fueron otros campos muy favorecidos por iniciativas de Don Carlos, quien cumplió un segundo y un tercer periodos de gobierno, hasta su muerte, en 1862.

A esta, después de un mes de negociaciones, su hijo Francisco Solano López, de 36 años, es elegido Presidente de Paraguay. Este -con una fina educación- había encabezado en 1853 un viaje de más de un año y medio a Europa -como Embajador de su padre- a fin de obtener reconocimiento de la independencia del país y fue quien cerró los tratos con las compañías inglesas (principalmente) que le vendieron al país la tecnología necesaria para un despegue económico e industrial descollante para esos años, sin recurrir a préstamo alguno, a más de ser quien contratara el par de centenares de técnicos europeos que la pusieron en práctica.

Sin embargo, a pesar de los consejos de su padre en cuanto a manejar las relaciones internacionales con prudencia, su admiración por Luis Napoleón (a quien conoció en 1853 cuando éste acababa de autoproclamarse emperador) lo llevó a una política cada vez más riesgosa, que culminó en el ataque al Imperio del Brasil (Diciembre de 1864) y a la República Argentina (invasión paraguaya a la Provincia de Corrientes en 1865) que desencadenó la catastrófica Guerra de la Triple Alianza (1865–1870)

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