Dia de la Virgen de Caacupé

Caacupé (en idioma guaraní: Ka´akupe o Ka´aguy kupe que significa: detrás del monte) es una ciudad de Paraguay, capital del Departamento de la Cordillera. Su población es de 47.251 hab.

A 54 km de la ciudad de Asunción, es centro religioso de la fe cristiana, considerada “Capital Espiritual del Paraguay”.

El 8 de diciembre, fecha de la Inmaculada Concepción de María, miles de paraguayos acuden a la ciudad, en peregrinación, para rendir homenaje a la V

Fuente Wikipedia.com

irgen de los Milagros de Caacupé.

Fuente Wikipedia


Fechas Conmemorativas en el Paraguay

Los paraguayos celebran el día de Año Nuevo  el 1 de enero , la Epifanía  el 6 de enero, El Carnaval en una semana de desfiles y fiestas en febrero, el Día de los Héroes es el 1 de marzo,  la Semana Santa es una semana antes de la Pascua, el Día del Trabajador el 1 de mayo,  el Día de la Independencia el 14 y 15 de mayo,  el Día de la Madre 15 de mayo.

Otras fechas son el Armisticio del Chaco 12 de junio, el Día de la Amistad 30 de julio, la Fundación de Asunción que se conmemora con grandes desfiles el 15 de agosto,  el Día de la Constitución 25 de agosto, la Victoria de Boquerón 29 de septiembre, el Día de la Raza 12 de octubre, día de Todos los Santos 1 de noviembre, el día de la Virgen de Cacupe 8 de diciembre y el día de Navidad 25 de diciembre.

Los Mitos

Tau y Kerana

Keraná, que significa dormilona, era una bella mujer que se pasaba el día durmiendo, vivía en una tribu y era la hija de Marangatu. Tau, era un espíritu malo que se enamoró perdidamente de Keraná. Para poder estar junto a ella, se transformó en un joven e intentó raptarla. Katupyry, que era el espíritu del bien, se interpuso para defenderla. Tau y Katupyry se dieron a una pelea que duró siete días y siete noches en la que finalmente venció Katupyry.

Tau fue exiliado por Pytajova’i (diós del valor y de la guerra).

En su desesperación, Tau raptó a Keraná y por esto Arasy lo maldice. Tau y Keraná tuvieron siete hijos con apariencia de monstruos o fenómenos: los 7 mitos.

Teju Jagua

Fue el primer hijo de Tau y Keraná, se dice que es un gran lagarto con siete cabezas de perro, de allí deriva su nombre: teju, lagarto y jagua, perro. Según el mito vagaba por el cerro de Yaguaron y era amo de las cavernas del lugar, a donde arrastraba a sus víctimas para engullirlas.

Otros afirman que era pacífico y que sólo se alimentaba de frutas y miel. Es considerado guardián de las riquezas de la tierra guaraní.

Mbói Tu’i

Fue el segundo hijo de Tau y Keraná, tiene cuerpo de víbora y pico de loro, de estas características también proviene su nombre: mbói, víbora y tu`i,  loro. Es respetado como dios de los anfibios, la humedad y el rocío.

Moñái

Fue el tercer mito engendrado por Tau y Keraná, es el protector de los ladrones y las picardías. Tiene la forma de una serpiente corta, menos de un metro de largo y con el grosor de un tronco. Vive en pantanos y esteros del Paraguya, no se le atribuye el título de protector de alguna otra especie de animal o plantas, es un mito de apariencia horrible que asusta a la gente. Algunos afirman que ver el Moñái produce la muerte.

Jasy Jatere

Es un hombrecito pequeño de rubios y ondulados cabellos que vaga desnudo por las plantaciones del campo en horas de la siesta, posee además un bastoncito de oro, una especie de varita mágica, con la que atrae a su víctima, a quien luego lleva a su hermano Ao ao (que es antropófago). Otra manera de atraer a sus víctimas es el silbido que produce imitando el canto de un pájaro.

Se dice que Jasy Jateré rapta niños, los alimenta con frutas, miel y gusanos, luego los deja libre, pero éstos regresan a sus casas ya tontos. Por esto, las madres paraguayas advierten y prohíben a sus hijos salir a jugar en horas de la siesta, ya que corren peligros de ser llevados por Jasy Jateré.

Kurupi

Se lo considera dios de la sexualidad, es el mito sátiro de la tierra Guaraní., sus características son muy extrañas, ya que es famoso por su miembro viril que es tan largo como un lazo y lo lleva atado a su cintura. Con este miembro enlazaba a niñas y mujeres, las secuestraba y las poseía. Se lo considera protector de animales de la selva, especialmente sementales.

Ao Ao

Es una especie de animal de cuatro patas, semejante a las ovejas, aunque es más grande y cruel, se traslada en manada y su nombre se debe a la manera en que se llaman unos a otros “ao ao”. Es considerado dios de la fecundidad, ya que tuvo muchos hijos, estos se trasladaban en manadas y comían personas. Se dice que la única manera de salvarse de Ao ao es trepando un mbokaja o palmera.

Luisón

Es el séptimo hijo de Tau y Keraná, considerado señor de la muerte debido al gusto que tiene por rondar cementerios y alimentarse de la carne de los cadáveres. Es uno de los mitos más terroríficos del folklore guaraní.

Se dice que los martes y viernes el Luisón pierde la forma humana y se convierte en un perro de apariencia lúgubre con grandes colmillos y que emana un olor muy desagradable. Recupera sus formas humanas al aclararse el nuevo día, donde es hombre nuevamente, pero de apariencia triste, está sucio y cansado.

Otro Mito, El Pombero.

Es un hombre bajo, feo, de piel morena, manos y pies peludos, se dice que sus pisadas no se sienten y es considerado como el protector de las aves de la selva. Habita en el bosque o en casas abandonadas, y vaga durante las noches.

En la comunidad paraguaya, el Pombero es relacionado con los hijos nacidos fuera del matrimonio, ya que éste entra a las casas de mujeres que viven solas y si ellas no le dan vino o cigarrillos quedan embarazadas con el simple hecho de que el Pombero les toque el vientre. Mientras que con los hombres, el Pombero puede convertirse en un perverso difícil de soportar, así como un valioso aliado en las relaciones con las mujeres y en sus cultivos.

Entre las habilidades más resaltantes del pombero están la facilidad de mimetizarse, hacerse invisible, deslizarse por espacios estrechos como el ojo de una cerradura, puede correr de cuatro patas e imitar el silbido de los hombres, el canto de los pájaros y el sonido de las víboras.

 

En Conmemoración del Bicentenario de la Independencia del Paraguay.

Discurso de FERNANDO LUGO MÉNDEZ, Presidente de la República.

En el acto Inaugural de las Actividades de la Comisión Nacional de Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de la República del Paraguay.

“En esta fecha tan significativa emprendemos el rumbo que debe necesariamente caminar un proyecto de país que pretende reconquistar su dignidad.

Decíamos ayer al presentar esta actividad ante la prensa que el cambio político del 20 de abril de 2008, en tanto cambio conquistado en un campo legítimamente electoral, necesita aún concretar su fase más importante, el cambio cultural.

Ese tiempo sin retorno cuando en la conciencia en el tejido íntimo del ser paraguayo se instale con la calidad de un morador que viene para vivir por siempre el componente innegociable de la dignidad.

En realidad, queridos amigos, queridos amigas, lo que deberíamos celebrar hoy y mañana con mucha fuerza es la construcción de un Paraguay.

No fue la colonia española el único sello de sometimiento que se clavo sobre los hombros del ser paraguayo en estos 500 años de historia. Hoy en día la pobreza, la miseria, la ausencia de conciencia crítica son síntomas de sometimiento, son signos de falta de soberanía y postración indigna que sobrevuela la angustia paraguaya.

Cuando hablamos de libertad, hablamos de dignidad y cuando hablamos de independencia, no estamos mencionando hechos en el pasado que adornan los libros de historia, sino debemos empezar a conjugar por fin y más vale tarde que nunca la independencia, en tiempo presente.

Muchos lazos que aún nos amargan a la dependencia de la ignorancia, la pobreza, de la ausencia de un proyecto en el futuro, lastimosamente ese es el país que heredamos. Reconstruirlo, necesita algo que mencionábamos antes, que se produzca el hecho rotundo del cambio cultural.

Paradójicamente, la dependencia cultural provoca individualismo, mientras que la liberación cultural genera solidaridad. Debemos proyectar de urgencia un Paraguay solidario que una sus manos, de 12 millones de manos para generar acciones constructivas que nos permitan superar el fantasma de la pobreza. Ya se que no es de hecho un discurso típico de un 14 de mayo, ya sé que es un caso de irreverencia no citar aquí a los héroes de nuestra independencia.

Pero esta instancia crucial de nuestra historia en la que estamos empezando a transitar por la recta final de la conmemoración del Bicentenario, me convoca como mandatario de la voluntad de un pueblo agobiado por el abandono de hace tantos años a pedir, a clamar por un actitud nueva de la soberanía que renueva tanta inclinación por la división innecesaria, por el odio sectario, por la ausencia de la capacidad de disentir para construir, tratando de fundar una nueva generación de paraguayos y paraguayas que pone la posta con las características éticas, culturales, educativas adecuadas para esa nación que soñaron nuestros héroes de la independencia y seguimos soñando hoy.

Hay una parte importante de la clase política que definitivamente se encuentra sentada sobre el coagulo de la corrupción y creemos que debe abandonar de una vez por todas la propiedad del poder político en Paraguay. Pueden hacerlo en homenaje a una nueva democracia que tiene que nacer sobre los cimientos que humildemente estamos construyendo.

Decimos también al recordar esta celebración que la independencia no puede seguir siendo un par de días al año en el calendario de 365 días. Y el concepto de la libertad debe instalarse transversal y dinámico como valor interior de cada paraguayo y de cada paraguaya, que sepa criteriosamente escoger su mundo, que siembre y coseche conciencia crítica, que valore la palabra libre y su derecho a expresarla y respete la palabra ajena y que vigile que ningún paraguayo o paraguaya tenga su libertad agobiada por poder alguno.

Al mismo tiempo, queremos recordar que la independencia tiene un cercano parentesco con la soberanía y la soberanía es un eje principalísimo en el proyecto que ganó la confianza en nuestros lectores del 20 de abril.

Nuestro gobierno se encuentra realizando acciones en su lucha por restablecer toda relación digna con los pueblos del mundo. En este orden, ha osado romper la larga tradición de dependencia de las migajas y espejitos que sirven como moneda de cambio para soslayar viejos reclamos. En el capítulo de la soberanía energética, tengan por seguro que hasta el 15 de agosto del 2.013 éste gobierno y éste presidente, no cesaran por un minuto en su reclamo de paridad en la administración y libre disponibilidad de nuestras represas compartidas con países vecinos.

Compatriotas, reiteramos esta convocatoria, trabajemos juntos para dibujar el paisaje más simbólico, coherente con aquel capítulo con amplio debate nacional sobre la libertad, la soberanía y la dignidad como valor agregado de nuestra vieja cultura tan agobiada por la dependencia. Basta del sí señor inexorable, el desdén hacia las edificaciones procesuales comunitarias y el individualismo que sembraron los señores del miedo. Hagamos un Paraguay para todos, no solo con el derecho de todos, sino con la corresponsabilidad de todos.

Señoras, señores, integrantes de la Comisión del Bicentenario, el Paraguay nuevo aguarda de ustedes un trabajo brillante que ayude a afirmar la independencia como una bandera que flamee todos los días con los vientos de la libertad.

Nuestro compromiso es responder muchas preguntas, qué es la independencia para un joven que busca angustiado los síntomas del futuro, mientras digita su mensaje de soledad, qué es la libertad para un niño mezclada con la basura, qué es la soberanía para la nueva vida reducida de los pobres indígenas, qué es la independencia para un país que nunca pudo vivir en completa independencia, incluyendo lo que paradójicamente se llama su periodo de independencia.

Qué sentido tiene la independencia cual doña María que vende yuyos refrescantes en la plaza de Villarrica o para Felipe que repara zapatos en Pilar. Preguntas que necesitamos responder para comprender el rumbo de nuestro proceso y el final deseado de esta historia de concienciación y asociación que deseamos emprender.

Me llena de satisfacción encontrar en el marco teórico de vuestros propósitos organizativos, operativos, en las líneas de acción que van definiendo la intención de construir un proceso participativo. La mejor obra, el mayor logro de esta comisión será construir el sentido de la libertad, el sentido de la independencia como línea de base de una nueva conciencia nacional.

Cualquier otro camino que no sea la participación, la construcción del sentido y el debate de la libertad como forma de diseñar nuestro futuro, corre el riesgo de ser una celebración que acabe con el cotillón conmemorativo sin consecuencia. Me consta que la idea es otra y eso me compromete a anunciar el mayor respaldo de este gobierno para el éxito de esta misión.

Compatriota, feliz día de la independencia, viva la patria, muchas gracias.

Fuente: www.bicentenarioparaguay.gov.py/objetivos.

 

Siglo XX y XXI Paraguayo (Parte 4)

Retorno a la democracia y reforma constitucional.

En la noche del 2 al 3 de febrero de 1989 se produjo el golpe de Estado protagonizado por el general Andrés Rodríguez contra el dictador Alfredo Stroessner. Con él terminaba la más larga dictadura paraguaya. Tras disolver el Parlamento stronista, el general Rodríguez convocó a elecciones para el 1 de mayo y anunció la legalización de todos los partidos, exceptuando el comunista.

El general Andrés Rodríguez, al momento, era Comandante del 1er. Cuerpo de Ejército, con asiento en las afueras de la Capital, y consuegro del Gral. Stroessner.

El 1 de mayo de 1989, el candidato del Partido Colorado, el presidente provisional Andrés Rodríguez, consiguió el 74,1% de los votos en la elección presidencial. En cuanto a la elección para diputados y senadores, el Partido Colorado alcanzó el 66,4% (mayoría de 2/3). Convocada por su gobierno y con fuerte influencia personal del presidente en algunos puntos claves para las garantías democráticas, la Constitución de junio de 1992 estableció un sistema democrático de gobierno y mejoró la protección de los derechos fundamentales.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Paraguay#Retorno_a_la_democracia_y_reforma_constitucional

Fotografía: http://estilofemenino.blogspot.com/2009/11/ciudad-de-asuncion-capital-del-paraguay.html

 

 

Siglo XX y XXI Paraguayo (Parte 3)

Dictadura de Stroessner…

El 4 de mayo de 1954, ya nombrado general, Stroessner dio un golpe de estado con la finalidad de “mantener el orden”. Dado el interés en revestir legalmente dicho acto, la Junta de Gobierno del Partido Colorado, en su sesión del 5 al 8 de mayo, resolvió la necesidad de informar al entonces Presidente de la República, Federico Chaves, de la necesidad y conveniencia de presentar su renuncia (lo cual efectuó), designar al General Stroessner como candidato del partido para el periodo constitucional restante (1953-1958), y establecer el 15 de agosto como fecha de asunción del cargo por parte del nuevo Presidente. En esta fecha, la Asamblea Nacional, compuesta sólo por colorados, aceptó por unanimidad el nombramiento, y Stroessner asumió formalmente la Presidencia. El 9 de febrero de 1958, respaldado por el Partido Colorado y como candidato único, volvió a ser elegido presidente constitucional.

En 1959, Stroessner disolvió la Cámara de Representantes, compuesta solamente por colorados, y convocó elecciones generales. A partir de 1962 y hasta 1989 el sistema pasó a ser de pluralismo restringido. En 1967, el General-Presidente convocó una Convención Nacional para crear una nueva Constitución, permitiendo a los partidos febrerista y liberal formar parte de dicha convención. En 1963, Stroessner juró su tercer mandato. En 1968 se produjo la reelección de Stroessner, que juró su cuarto mandato el 16 de agosto. El sistema electoral vigente en las elecciones del 63 era el de mayoría con prima, consistente en la adjudicación de 2/3 de los escaños al partido que hubiese ganado la mayoría simple de votos. En 1977 fue necesario hacer una enmienda a la Constitución para poder reelegir al presidente sucesivamente y de forma vitalicia. En 1983 se celebraron elecciones generales, saldadas con un nuevo triunfo de Stroessner, que fue reelegido con el 90% de los votos.

A lo largo de 1986, y en los primeros meses de 1987, los componentes del ala radical del Partido Colorado se manifestaron varias veces como partidarios de que el general Stroessner, con sus setenta y tres años, se presentara otra vez para un nuevo mandato presidencial, que se iniciaría en 1988. Otra rama del partido propuso la candidatura de su hijo Gustavo, de cuarenta y dos años, teniente coronel de la Fuerza Aérea. El 14 de febrero de 1988, el general Stroessner fue nuevamente reelegido, por séptima vez.

La clave del éxito del General Presidente fue la conformación, ya intentada por sus antecesores militares (Franco, Estigarribia, Morínigo), de crear un estrecho vínculo de poder entre la Asociación Nacional Republicana, las Fuerzas Armadas y el Gobierno, quedando el general como eje de ese triángulo: Jefe del Ejecutivo, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y Presidente Honorario del Partido Colorado. Durante todo su mandato, Stroessner fue eliminando, tanto en las Fuerzas Armadas como en el Partido Colorado, toda posible oposición a su persona. El país entró en un periodo en el que la prebenda y el clientelismo eran cotidianos.

El desarrollo económico se centró principalmente en la modernización de las infraestructuras, para lo cual se pusieron en marcha obras colosales e innecesarias, que dejaban un margen de ganancia personal muy elevado (la presa de Itaipú); en la venta de tierras a extranjeros para mantener el modelo agro-exportador, y en la ampliación del sector financiero en detrimento del industrial. En el orden social, las consecuencias de la dictadura fueron especialmente graves: el empobrecimiento campesino, la progresiva creación de focos marginales en centros urbanos, la alarmante destrucción del medio ambiente y una fuerte represión social y política.

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Paraguay#Dictadura_de_Stroessner

 

 

 

 

 

 

 

Siglo XX y XXI Paraguayo (Parte 2)

Guerra civil de 1947.
Durante el gobierno de facto del general Higinio Morínigo el Paraguay vuelve a sumergirse en una guerra civil (1947) que dejó treinta mil muertos. En 1954 llega al poder por medio de un golpe de estado el general Alfredo Stroessner, quien sería derrocado en 1989 tras 34 años de dictadura militar.

En 1946, tras la expulsión del gobierno de los sectores más cercanos al Eje nazi, se forma un gobierno de coalición entre el Partido Colorado y el Partido Revolucionario Febrerista, en lo que se dio en llamar la Primavera Democrática que duró 6 meses.

El 13 de enero de 1947, el Partido Colorado, expulsó del gobierno al Partido Febrerista lo que condujo a la revolución o guerra civil de 1947 en la que una coalición del Partido Liberal, el Partido Revolucionario Febrerista y el Partido Comunista Paraguayo se alzaron contra el gobierno. El Partido Colorado aprovechando las grandes diferencias sociales existentes, promovió la participación de los pynandí («pies descalzos») logrando la victoria. A partir de entonces se consolidó la hegemonía plena del Partido Colorado, que finalmente llevaría al poder al entonces coronel Alfredo Stroessner. El sistema imperante durante el periodo 1947-1962 fue de partido único, siendo el Partido Colorado el único legal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Paraguay#Guerra_civil_de_1947

Fotografía: http://revoluciondel47.blogspot.com/2010/11/la-hegemonia-colorada-1947-1954-de.html

 

Siglo XX y XXI Paraguayo (Parte 1)

Guerra del Chaco

A principios de siglo XX se inicia una sigilosa consolidación de su territorio por parte de Bolivia hacia territorio del Chaco Las autoridades españolas habían superpuesto las jurisdicciones en el Chaco Boreal, de modo que casi con las mismas razones de uti possidetis, tanto Paraguay como Bolivia tenían válido argumentos para reclamar el territorio. Por su parte, la Argentina había reconocido en 1872 que la mayor parte del Chaco Boreal -es decir al norte del río Pilcomayo- era paraguayo, pero en 1903 tras la anexión brasileña del Acre, territorio hasta entonces boliviano, y por el “Tratado de Petrópolis” Brasil “en compensación” le “reconocía” a Bolivia el control sobre todo el Chaco Boreal, de este modo Bolivia estableció precarios fortines, como el de Camacho -actual Mariscal Estigarribia-, concretamente, hasta casi 1900 ningún país tenía un control efectivo sobre el Chaco Boreal exceptuando sus “bordes”, Paraguay poseía el fuerte Olimpo, Villa Occidental (actual Presidente Hayes) y cerca de Villa Occidental el -hoy en ruinas- Presidio de López, algunas compañías privadas poseían pequeños desembarcaderos a orillas del río Paraguay -por ejemplo Puerto Sastre-, de modo que es difícil hablar de una “penetración boliviana en el Chaco Boreal a expensas de territorios entonces paraguayos, en los hechos era una tierra de nadie que estaba poblada por los aborígenes llamados en guaraní “guaycurúes” o “mbayás”; lo que parece más cierto es que a Paraguay, por razones geográficas le correspondía el sector occidental del territorio en litigio y a Bolivia el oriental, aunque era muy difícil -dado el relieve de la región, precisar límites concretos, sin que los sucesivos gobiernos nacionales pudieran hacer nada para impedirlo debido a que el país estaba sumergido en constantes guerras internas (levantamiento del coronel Albino Jara en 1904 y del coronel Adolfo Chirifé en 1922).

La guerra se hizo inevitable cuando después de cuatro años de escaramuzas aisladas de pequeñas escuadras bolivianas y paraguayas, el Ejército paraguayo logró juntar quince mil hombres para poner fin a dichas escaramuzas marcando su poderío bélico en la reconquista de un fortín, epopeya histórica denominada como Batalla de Boquerón 1932), lo que resultó ser una gran maniobra militar que llamó al país altiplanico de Bolivia a responder meses después con la misma violencia pero la declaración oficial de guerra no llegó hasta 1933 por parte del Paraguay.

Tras tres años de conflicto, Paraguay retomó extensos territorios pero no prosperó su pretensión de marcar la frontera a partir del río Parapiti en el oeste, cerca de las poblaciones hoy bolivianas de Charagua y Villa Montes y de los ríos Tucavaca y Bambural en el norte, hasta donde el ejército paraguayo obligó a replegarse al ejército boliviano. Tras la firma del Protocolo de Paz, con la firme acción del canciller argentino Carlos Saavedra Lamas (ganó el Premio Nobel de la Paz por esa gestión) en 1939 las fronteras quedaron marcadas por líneas geodésicas (casi siempre límites secos) como en la actualidad por fuerte presión de Estados Unidos.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Paraguay#Guerra_del_Chaco

Fotografía: http://www.rfi.fr/actues/articles/074/article_174.asp

 

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